sábado, 20 de enero de 2018

La clave de los 1350 días finales

Ha llegado el momento de plantear una idea muy definida sobre el fin de la historia del hombre. Creo que es necesario hacerlo, en vista del tiempo. Quizás pueda haber un error en este proceso de investigación, pero siempre he aprendido de los errores. Así pues, corramos el riesgo de equivocarnos. Puede que aprendamos algo nuevo e importante después de todo.

Todo parece indicar que la historia del hombre concluye al terminar los 6049 años desde Adán. Comenzó el 1 de Etanim de 4026 aEC, un día que coincidió con el primer día de otoño en el hemisferio norte. Terminará al tiempo del equinoccio de otoño en 2024, alrededor del 23 de septiembre, en términos de nuestro calendario actual.

Este enorme período de 6049 años contiene realmente, y con exactitud, 2'209.350 días. Esto es 96 veces 2300 días y un período terminal de 1350 días. ¿De dónde salió este período tan preciso?

La base para punto de partida está en los 604.900 días del mundo antiguo. Hubo 1656 años solares y 59 días completos desde el equinoccio de otoño de 4026 aEC hasta el día en el que Noé salió del Arca (27 de Bul de 2370 aEC). Esta información tendría que ser útil para proyectarnos hacia el futuro. Se descubrió que la duración de toda la historia es el tiempo que hubo desde Adán hasta el final del año del Diluvio multiplicado por el centésimo de un año solar (3,65242189). Por eso hay una relación precisa entre los 604.900 días y los 6049 años.

Ahora bien, las Escrituras nos dieron una clave importante sobre la duración del mundo antiguo, y es el número de los varones que conformaron Israel al tiempo del nacimiento de la nación, a saber 603.550 personas, las cuales representan sencillamente días. [De hecho, es el número de días que duró la nación desde 1513 aEC hasta el año 70 menos 70 años.] Israel es, de hecho, la representación colectiva de Adán, así que este dato nos dice cuánto tenía que durar el mundo antiguo. Y vemos que la diferencia que hubo entre los 604.900 días y los 603.550 días es ni más ni menos que 1350 días.

Fijaos de nuevo en la clave:

Hubo 603.550 días + 1350 días en el mundo antiguo.
Hay 2'208.000 días + 1350 días en el mundo completo.

Entonces el entendimiento sobre esto tiene que pasar por la pregunta: ¿De dónde salen esos 1350 días? Pues bien, gracias a la persistencia en la investigación, ahora sé que esos 1350 días representan el Día de Yehóvah, y corresponden con el Año del Diluvio.

Si dividimos esos 1350 días usando el centésimo del año solar, obtenemos 369,62 días. Este es el tiempo que pasó desde que comenzó el Diluvio (el día 17 del segundo mes del año 600 de Noé) hasta que Noé salió del Arca (el día 27 del segundo mes del año 601). Esencialmente, hablamos de 370 días.

En consecuencia, tenemos una clave que nos ayuda a reconstruir correctamente, por fin, la enorme estructura de los 6049 años completos que hay desde 4026 aEC hasta 2024 EC.

Ahora bien, como se dijo, todo comienza con el equinoccio de otoño de 4026 aEC. El número de 604.900 días es realmente 1656 años solares y 59 días. Si la Biblia da a entender que el cierre de este tiempo fue a los 27 días del segundo mes, o sea a los 57 días, entonces asumimos consistentemente que el día 27 del segundo mes culminó 59 días después del equinoccio. Y eso es lógico, porque el día 1 del año comienza uno o dos días después de la luna nueva. Y por cálculos sencillos sé con certeza que hubo luna nueva al tiempo del equinoccio de otoño en 4026 aEC.

Esto me ha llevado a pensar, a pesar de que uso años solares de 365,242189 días en casi todos los casos, que en el principio, desde los días de Adán hasta los de Noé, los años solares duraban 360 días. Y así lo insinúa el relato del Diluvio, porque se dice en Génesis 8:3-4 que hubo 150 días desde el día 17 del segundo mes hasta el día 17 del séptimo mes. Por lo tanto, el 1 de Etanim de 4026 aEC debió de coincidir también con el día 1 del primer mes de un año de 360 días. Todo era perfecto.

Esto nos permitiría intuir al llegar el fin de este mundo, volveremos a usar un calendario de 360 días. Y esto implicará que la rotación de la Tierra y las fases lunares cambiarán su ritmo. No puedo imaginar que esto ocurra sin que haya consecuencias telúricas. Sin duda, habrá terremotos muy grandes, algo que se enfatiza en Revelación.

Así pues, parece que el primer día del Jubileo de la humanidad, en el año 6050, será el primer día después del equinoccio de otoño de 2024. El cierre de la historia sería alrededor del 23 de septiembre, con los datos expuestos.

Según esta perspectiva, el Día de Yehóvah comienza el 12 de enero de 2021, es decir, al tiempo de comenzar los últimos 1350 días. Allí, en ese preciso momento, se terminarían los 2'208.000 días desde Adán. Son 73.600 meses de 30 días que acaban precisamente... ¡en un día de luna nueva!  ¿No es esto maravilloso?

Sí. Estos 2'208.000 días comenzaron con la luna nueva del equinoccio de otoño de 4026 aEC, y terminan en la luna nueva del 12 de enero de 2021. Eso quiere decir que allí, en correspondencia con el evento del Diluvio, tendrá lugar un cambio drástico en el mundo.

En mi opinión, es el ajuste del año de 365,242189 días el que comenzará el 12 de enero de 2021 y terminará en el equinoccio de otoño de 2024. Esos 1350 días llegarían, creo yo, a transformarse en 1335 días al final de cuentas. En correspondencia con el pasado remoto, es posible que en un solo año, al final del Diluvio, los años dejaron de tener 360 días y se alargaron a 365 días. Eso es básicamente aumentar la rotación de la Tierra. Aunque esto es especulación, nunca se descarta cualquier explicación a lo desconocido, especialmente cuando sabemos que Yehóvah es capaz de hacer cataclismo semejante para traer juicio.

DENTRO DE LOS 1350 DÍAS

Ahora bien, el relato del Diluvio nos dejó unas PISTAS interesantes que pueden usarse como aproximaciones a lo que ha de venir. Esas pistas pueden darnos algunos puntos de tiempo que podrían ser realmente significativos.

Ya sabemos el planteamiento básico: Lo que corresponde con el Diluvio tendrá lugar a partir de la luna nueva del 12 de enero de 2021. No obstante, dice el relato que el mandato de Yehóvah a Noé para que él, su familia y los animales entren en el Arca vino a manifestarse unos siete días antes. Eso, en la escala del fin de los tiempos, equivale a unos 25 días. Eso indicaría que 25 días antes del 12 de enero de 2021 el pueblo de Yehóvah será llevado a una situación de protección. Estamos hablando de un día alrededor del 18 de diciembre de 2020.

Nota: Es posible que esa fecha esté asociada al día 6 del tercer mes, un tipo de Pentecostés que sería válido en un calendario donde Abib ya no es el primer mes, sino Etanim. ¿Será ese el tiempo de la siega? Es una posibilidad, creo yo.

A continuación, sigamos con los detalles que nos dejó Génesis. Allí dice que la precipitación duró 40 días y 40 noches. Eso, en términos actuales, serían 146 días, o quizás cinco meses. En este breve período habría un cambio drástico que concluiría más o menos en junio de 2021.

Ahora bien, los 150 días en los que el Arca flota en el agua representaron básicamente un año y medio. Se entiende que terminaría este período en julio de 2022, más o menos. Y esto es, en mi percepción, significativo e importante. ¿Por qué? Porque en el verano de 2022 se cierra un período de 1400 años desde la fundación del islam en la corriente del tiempo. Lo que es más, hay algo notable que agregar a esto, y es lo que sigue.

Según el esquema que utilizamos, los últimos 2300 días se cierran en el equinoccio de otoño de 2024. Este breve período amplificado por el centésimo del año se convierte en 23 años (8400 días) que comenzaron en septiembre de 2001. Y si amplificamos esto una vez más, se convierte en 84 años que van desde 1917 hasta 2001. Todo parece cuestión de fractales de tiempo.

En 1917 se cerraron siete Tiempos desde que Babilonia comenzó a restringir a Judá y sus reyes (604 aEC). Y fue desde que comenzó esta restricción cuando contamos 1290 años hasta el verano de 687 EC, cuando comenzó la edificación del Domo de la Roca. Y desde allí, contamos 1335 años y llegamos al verano de 2022. ¿Hay consistencia? Sí, ¿verdad?

1290 años entre 604 aEC y 687 EC.
1335 años entre 687 EC y 2022 EC.

Tiene consistencia, y es un modo de entender Daniel 12:11, 12 en gran escala.

Nota: Cuando retrocedemos 1290 + 1335 días desde el 23 de septiembre de 2024 llegamos al día que comenzó la restricción de Rusia contra los JW. Esto sería un cumplimiento de la profecía que dice que el Rasgo Constante, el servicio público de los cristianos, sería removido por el Rey del Norte. Y también nos diría cuándo será puesta la Abominación Desoladora en el "lugar santo", a saber, el 27 de enero de 2021. Ese sería el juicio contra Babilonia la Grande.

De hecho, el 12 de agosto de 2022 se completan también 726.600 días desde el sacrificio de Jesús, y ese día hay luna llena. ¿No es esto curioso? Son exactamente 24.605 meses lunares, y también son 24.220 meses de 30 días. Sospecho que ese es el día en el que el Arca se posa sobre la cima de las montañas, por decirlo así.

A propósito, en el relato original de Génesis, el Arca se posó sobre las montañas de Ararat el día 17 de Abib, una fecha asociada a la resurrección de Jesús. Luego, pasaron 40 días y fue soltado un cuervo, el cual nunca halló descanso en el "abismo" de las aguas. Esto correspondió con el momento en el que Jesús predicó a los espíritus en prisión, al tiempo de su ascensión. Y después se soltó una paloma, la cual debió de regresar con  una ramita de olivo al tiempo del Pentecostés, en representación de los primeros cristianos ungidos.

En ese sentido, esos 40 días serían unos cinco meses más que terminarían a finales de 2022 ó a principios de 2023. Y luego, el tiempo para la ramita de olivo vendría un mes más tarde, antes o en la primavera de 2023.

¿Qué sigue ahora? Bueno, dice el relato que las cimas de las montañas se vieron por primera vez el día 1 del décimo mes. Al parecer, aquí se hace alusión a una fecha que se encuadra bien en la primavera de 2023. En esta fecha, al parecer ocurre una señal asociada al Reino de Dios. Digo esto, porque las cimas de las montañas son lo más encumbrado, y las montañas representan gobiernos. ¿Serán los reyes y sacerdotes ya en sus puestos celestiales?

Finalmente, las otras fechas mencionadas en el relato son el día 1 del primer mes y el día 27 del segundo mes del año 601 de Noé. La segunda fecha ya sabemos que coincide, según este análisis, con el equinoccio de otoño de 2024. Sin embargo, la primera ocurre más o menos siete meses antes, es decir, a principios de 2024.

Cabe mencionar que si el nuevo Año del Diluvio comenzó al principio de los 1350 días, entonces lo que corresponde con el principio del año 600 de Noé, unos 47 días antes del Diluvio, tendría lugar unos seis meses antes del 12 de enero de 2021. Y esto me parece importante, porque nos lleva al verano de 2020, al tiempo del aniversario de la destrucción del templo. ¿Podría ser?

Y así pues, tenemos todos estos datos como una sombra de lo que ha de venir. Y creo que me apegaré a ellos hasta que se confirmen, a más tardar al tiempo del principio de las 2300 "tardes mañanas" finales, a principios de junio de este año.

Nota: En lo que tiene que ver con los 1600 estadios del pisoteo del lagar, según Revelación 14, en mi opinión, éstos estarían comenzando 250 días antes del 12 de enero de 2021. [Porque 1600 = 1350 + 250] Supongo que esto ocurre más o menos para el mes de mayo de 2020.

Esperemos pues y veamos qué tanta precisión se puede lograr con esta información. No creo que sea todo una simple casualidad.

Bendiciones.

jueves, 18 de enero de 2018

Matusalén y el fin del mundo

Matusalén fue hijo de Enoc y nació en 3339 aEC, probablemente entre julio y agosto. Luego, su primer año formal de vida comenzó en Etanim de aquel año, entre septiembre y octubre. Puesto que la Biblia dice que Matusalén vivió 969 años, es patente que el año 969 de su vida coincidió con el año 600 de Noé, o sea 2371 aEC. En ese año vino el Diluvio, en noviembre.

En realidad, la vida de Matusalén habría durado 969 años completos, si es que contamos desde su concepción (noviembre de 3340 aEC) hasta el mes del Diluvio (noviembre de 2371 aEC). Una situación similar se vería en el caso de Noé. ¿A qué me refiero?

La Biblia dice que Noé tenía 600 años de vida cuando vino el Diluvio (Génesis 7:6). Eso significa que tenía 600 años completos, los cuales habían comenzado en noviembre de 2971 aEC, con su concepción. Pero el año formal 1 de la vida de Noé comenzó en Etanim de 2970 aEC. En términos de fechas, el Diluvio vino el día 17 del segundo mes (Bul, entre octubre y noviembre), en el año 600 de Noé (Génesis 7:11). Parece que en aquel tiempo se tomaba como referencia la vida de las personas para fechar los eventos. Así pues, solamente de esta manera no habría contradicción entre las declaraciones del versículo 7 y 11.

Ahora bien, Matusalén fue un "hombre señal". La gente de sus días iría viendo cómo este personaje iba envejeciendo, aunque vivía más que cualquiera que le antecedió. Adán había muerto a los 930 años, y Jared, el abuelo de Matusalén, vivió hasta los 962 años. Pero Matusalén ya estaba superando todo récord en edades. Así que la gente tendría en cuenta, en cierto modo, el mensaje de juicio de Enoc: La muerte de su hijo indicaría cuándo vendría el fin del mundo de aquellos días.

Cierta tradición antigua dice que el nombre Matusalén significa "Lo que su muerte traerá". Sea verdad o no, lo cierto es que él murió y vino el juicio divino. Y como era hijo del profeta Enoc, asumimos que Matusalén tenía que morir en un tiempo señalado y no antes. Su vida comenzó con la obra de Enoc, a mediados de 3339 aEC, y sabemos que Enoc anunciaba la venida de Yehóvah y sus santas miríadas contra los impíos. Y eso nos lleva a las representaciones que tomamos nosotros en nuestro estudio.

Matusalén murió, según se dice en fuentes extra bíblicas, unos diez días antes del Diluvio. La Biblia solamente dice que siete días antes del Diluvio el mismo Yehóvah le dijo a Noé que entrase en el Arca porque el fin era inminente. Eso me lleva a pensar que lo que Matusalén representó sin duda va a tener que "morir" precisamente un corto tiempo antes del nuevo "Diluvio", es decir, el Día de Yehóvah. ¿Y qué fue eso que representó Matusalén para nuestra era?

La clave para deducir esto está en el paralelismo que hay entre Enoc y el islam, aún cuando pareciera no haber relación bíblica directa, salvo las referencias a Ismael como hijo secundario de Abrahán. Enoc nació a los 622 años desde Adán, y el islam nació a los 622 años desde Jesús. De hecho, el islam comenzó la cuenta del tiempo en agosto del año 622, exactamente 11 Tiempos de 360 años desde agosto de 3339 aEC, cuando nació Matusalén, el hijo de Enoc. Así pues, existe una relación real que sólo entendemos los que estudiamos la cronología sagrada. Y tiene sentido esto ahora que estamos en la parte final de la historia, porque hay muchas fricciones con el mundo islámico, especialmente desde la demolición de las Torres Gemelas.

Luego, tenemos que Matusalén nació 65 años después que su padre, lo cual sugiere que 65 años después de agosto del año 622, o sea en agosto del 687, algo importante tuvo que suceder, como principio de una cuenta regresiva. Y la historia dice que fue en ese año que comenzó la construcción del Domo de la Roca. Este monumento fue levantado precisamente en el Lugar Santo original, donde estuvo el Santísimo del templo de Salomón. Según fuentes seglares, los musulmanes creen que la roca que se encuentra en el centro de la Cúpula es el punto desde el cual Mahoma ascendió a los cielos para reunirse con Dios, acompañado por el ángel Gabriel. En honor a dicho episodio de la vida de Mahoma, el noveno califa Abd al-Malik, construyó el edificio entre los años 687 y 691.

Así pues, gracias a este paralelismo, tenemos claramente identificado el "lugar santo" al que hizo referencia Jesús en su profecía sobre la Gran Tribulación (según Mateo 24:15). Es el lugar sagrado toda religión Abrahámica (judaísmo, cristianismo e islamismo). Es la zona del santuario original, en mi opinión donde estuvieron los árboles del Jardín de Edén, siendo el más importante el de la vida, inaccesible para la humanidad.

Esta información da a entender que la Gran Tribulación vendrá cuando sea desolado el Domo de la Roca. Es decir, la profecía, al fin de cuentas, tendría que ver con Jerusalén. Y los ejércitos que amenazarían con de solar su lugar santo no serían en esta ocasión los de Roma sino los de la Bestia, cuyos pies son rusos. Y esto ocurrirá poco antes que comiencen los 1335 días finales. Puesto que el modelo del fin del mundo antiguo sugiere que el año del Diluvio representó ese período de 1335 días, entonces tenemos una idea probable.

Si el fin de los 6049 años del hombre coincide con el 23 de septiembre de 2024, entonces sólo queda retroceder 1334 días desde esta fecha, lo que nos lleva al 28 de enero de 2021. Poco antes de esa fecha el Domo será destruido por la Bestia.

Nota: El número de 1334 días se obtiene de multiplicar un año solar por el centésimo de un año solar.

OBSERVACIONES CRONOLÓGICAS

Cuando tomamos como válido el período de 3950 años que hubo entre la primavera de 1943 aEC y la primavera de 2008 EC, en cuyo centro está el sacrificio de Jesús y el nacimiento de la congregación cristiana (año 33), vemos que a los dos tercios de este período, o sea a los 2633 años y 4 meses llegamos al verano del año 691 EC. Parece que allí fue el momento en el que el Domo de la Roca fue establecido completamente.

Curiosamente, cuando retrocedemos 1290 años desde los años 687 a 691, llegamos a los años 604 a 600 aEC. Esto es muy significativo, porque fue 604 aEC el principio de un período de siete Tiempos que culminó con la Declaración Balfour, el final de un período de restricción que hubo sobre la tierra de Israel.

Por otro lado, cuando contamos 1335 años desde el verano de 687, llegamos al verano de 2022. Y aquí es donde tenemos un punto de referencia que habría que examinar con cuidado. Pero eso será motivo de análisis para otro momento.

Gracias por su atención.

miércoles, 17 de enero de 2018

Sobre los 6.000 días finales

Hubo un tiempo, hace más de 11 años (cuando comencé mis investigaciones cronológicas), que hice mucho énfasis en el tema acerca de la Pascua de 2008. Lo que hice fue ampliar una serie de investigaciones que ya existían desde 1992, y pude ver que tenían mucho sentido. ¿Qué significaron esas investigaciones para mí?

A decir verdad, parece que esa Pascua sí llegó a ser una señal de tiempo, un tipo de marcador que ayudaría después a reconstruir la verdad sobre los tiempos señalados. Aunque no hay explicación para todos los detalles, lo cierto, desde un punto de vista cronológico, es que:

(1) En la Pascua de 2008 se cumplieron 6.000 años desde la caída de Adán.

(2) En esa fecha se cerró un período de 3.950 años desde que Abrahán inauguró el Pacto Abrahámico, y en el centro de ese período estuvo el sacrificio de Jesucristo, en la Pascua del año 33.

Ahora bien, nuestra teoría acerca de los 6.049 años del hombre apunta al equinoccio de otoño de 2024 como un punto de referencia asociado al final. Resulta curioso pues que desde la Pascua de 2008 (domingo 20 de abril) hasta el 23 de septiembre de 2024 haya exactamente ni más ni menos que 6.000 días.

Esto sugiere fuertemente que los datos que manejamos están encuadrados en una estructura ordenada de tiempos señalados. Y nos hace pensar. Quizás no estemos muy lejos de haber hallado la verdad sobre la cronología bíblica.

Así pues, tenemos mucho que descubrir, pero parece que tomará como base lo mismo de siempre. Los 6.049 años del hombre se cuentan formalmente desde el 24 de septiembre de 4026 aEC y culminarán el 23 de septiembre de 2024.

Seguimos investigando.

P.D. Como nota complementaria a esta entrada del blog, quiero recordar que ese día, el domingo 20 de abril de 2008, yo estaba alistándome para salir a predicar. Había una transmisión en vivo a través de la CNN, en la cual estaban el Papa de turno y el presidente de los Estados Unidos, en un servicio religioso que se realizaba en la Zona Cero de Manhattan, precisamente donde estaban las Torres Gemelas. Desde mi punto de vista, ese evento fue significativo, porque ocurría precisamente cuando habían pasado 6.000 años desde la transgresión de Adán. Si tomamos en cuenta que la destrucción del World Trade Center marcó la entrada a un cambio de escenario en el mundo, precisamente 23 años antes del fin de la era, entonces parece que no era casual que los personajes más importantes del mundo estuviesen allí, o sea el líder de la potencia política dominante y el líder de la religión dominante. Quizás está circunstancia por sí sola haya confirmado que el fin de esta era tenía que pasar por la Pascua de 2008.

martes, 16 de enero de 2018

Evidencias simétricas

Puesto que los estudios cronológicos nos llevaron finalmente a mayo/junio de 2018 como el tiempo en el que se cierra la Era del Pacto Abrahámico, entonces hemos de esperar que cosas extraordinarias estén por suceder. ¿Estamos preparando nuestros corazones para las pruebas que se avecinan?

Recomiendo encarecidamente que no se alejen, estimados lectores, del amor de Yehóvah. Vamos a necesitar perspicacia y sabiduría para no dejarnos engañar cuando el final comience. Habrá señales en los cielos cuando venga el momento. Y algunas de estas señales serán en verdad muy confusas.

La cronología muestra simetrías curiosas en relación con el principio formal de la vida de Jesús en la Tierra, o sea Etanim (septiembre/octubre) del año 1 aEC. Veamos algunas de ellas.

Desde la primavera de 2018 aEC hasta la primavera de 2018 EC hay 4035 años. En el centro está el otoño de 1 aEC. ¿Y qué sucedió en la primavera de 2018 aEC? Nació Abrahán.

Curiosamente, unos 100 años después del nacimiento de Abrahán nació Isaac, en la primavera de 1918 aEC. ¿Y qué tenemos en la primavera de 1918 EC? Esencialmente, el nacimiento del cristianismo restaurado de nuestros días, la clase José.

Ahora bien, el que Sara, la madre de Isaac naciera en la primavera 2008 aEC también nos insinúa que la primavera de 2008 fue un tiempo señalado. En realidad, Abrahán, Sara e Isaac son representaciones humanas asociadas al Pacto de Yehóvah con Abrahán.

Nota: Cabe mencionar lo que se dedujo en cierta oportunidad, que desde la Pascua de 2008 (aniversario 6.000 de la caída de Adán) hasta el final, al parecer, pasarán 6.000 días. Volveremos a revisar esto después.

Ahora bien, tenemos más señales cronológicas sobre estas simetrías. Una de ellas es 1948 aEC, supuestamente cuando Abrahán fue llamado a salir de Ur de los caldeos. En el extremo terminal tenemos la creación del Estado de Israel, en la primavera de 1948 EC. A propósito, el Israel actual es GENTIL. Que no les engañen los argumentos de los fundamentalistas.

Tenemos también algunas coincidencias de la cronología basada en Génesis 11. Da la impresión de que ocurrirán cosas, por ejemplo, en el año 2368 EC, en correspondencia con el nacimiento de Arpaksad. Se ha llegado a creer que hasta se puede predecir cuándo serán resucitados muchos. Si el Milenio del Mesías se enmarca entre 2024 y 3024 EC, entonces muchos eventos tienen su correspondencia en el pasado. Entre estos estarían el nacimiento y la muerte de Noé (2970 y  2021 aEC). En ese período ocurrió la secuencia de nacimientos de todos los personajes de Génesis 11, desde Sem hasta Taré padre de Abrahán. Y Abrahán nació en 2018 aEC, como ya se dijo.

En realidad, entre la muerte de Noé y el nacimiento de Abrahán hubo entre dos y tres años, y eso corresponde con el espacio de tiempo que hay entre el fin de la Era Abrahámica y el fin de la historia del hombre. Noé vivió 950 años completos desde su engendramiento, así que debió de morir en Bul de 2021 aEC, en el otoño. Esto por sí sólo podría sugerir que el fin de la historia podría comenzar en el verano de 2020, probablemente al tiempo del aniversario de la desolación del templo de Yehóvah.

A decir verdad, si Etanim de 1 aEC está en el centro de toda simetría, entonces más o menos un mes y medio después están los mediados de Bul, y mes y medio hacia atrás están los mediados de Ab, el mes quinto de la Biblia. Quizás la destrucción de la Zona del Santuario ocurra, en armonía con el testimonio de la Biblia, en el mes quinto, el día 10, a principios de agosto.

Es de interés que la muerte de Noé se encuentre asociada con el verano de 2020 por simetría, porque algo parecido ocurrió con Adán. Su muerte, en 3096 aEC está asociada con la destrucción del templo en el año 70, y en el centro está el nacimiento de Israel (primavera de 1513 aEC). ¿Casualidad? No lo creo, porque la relación entre Adán, Israel y el templo es clara, y lo hemos expuesto en nuestros estudios. Así pues, la muerte de Noé, un personaje asociado al Diluvio, tiene que asociarse, de un modo u otro, al fin de la historia del hombre, un tiempo que fue comparado a los días de Noé antes del Diluvio. No hay otra forma de enfocar este asunto.

Entonces tenemos, según estos razonamientos, que el fin de la Era Abrahámica ocurre en mayo/junio de 2018, y en el verano de 2020 comienza el fin de la historia. ¿Hay otro evento que viene después, que tenga que ver con la simetría expuesta? Será cosa de seguir estudiando este tema.

Gracias por su atención.

viernes, 12 de enero de 2018

Sobre los 100 años

La clase José nació en mayo de 1918, cuando las autoridades políticas condenaron injustamente la obra de los Estudiantes de la Biblia. Pero ellos no se dieron cuenta de lo que estaba ocurriendo sino hasta septiembre de 1919. ¿Algo parecido ocurrirá en nuestros días?

La evidencia cronológica indica que el fin de la Era del Pacto Abrahámico vendrá entre mayo y junio de 2018, y eso es 100 años después de 1918. Asumimos que este cambio de circunstancias tomará por sorpresa a los JW, si es que estamos en lo correcto.

Ahora bien, tiene sentido encontrar una separación de 100 años en el final de la historia, porque los modelos proféticos así lo sugieren. ¿Dónde? Veamos.

En primer lugar, ya que hablamos en un tema asociado a Abrahán y la Simiente Prometida, tenemos que la separación de tiempo que hubo entre Abrahán y su hijo Isaac fue de 100 años, ni más ni menos. Esto fue intencional, y Yehóvah quiso darnos una pista útil. Al final de cuentas, Isaac representó a la Simiente Prometida, y esta se forma en su plenitud al sellarse el número completo de los que gobernarán con Jesús en los cielos.

En segundo lugar, tenemos la separación de tiempo que hubo desde que empezaron a nacerle hijos a Noé y el Diluvio. Entendemos, por simple deducción, que este período de 100 años también fue puesto como indicio sobre los tiempos últimos. Lo que sugiere es que la Gran Tribulación vendrá 100 años después de un principio. Y 1918 fue como un principio para los cristianos de hoy.

Finalmente, tenemos los 100 años que transcurrieron desde que Jesús nació hasta la muerte del último de los apóstoles. Este período fue como una generación bien establecida. Y tiene sentido, porque al final de estos 100 años se completó el Apocalipsis. Fue lo último que se vio para el futuro.

En mi percepción, desde un enfoque cronológico, la Generación de la que habló Jesús dura en realidad 100 años. Lo que es más, en Génesis 15 se da a entender de manera indirecta que cuatro generaciones son 400 años. Busque si desea ese pasaje.

Finalmente, es significativo ver que mayo de 2018 también coincide con el final de los 70 años del Estado de Israel. Existe una relación entre mayo de 1918 y mayo de 1948. Y esa relación no creo que sea casualidad. En 1918 fue concebido el Israel espiritual verdadero de nuestros días, y en 1948, según mi conocimiento, nació el Falso Israel.

Así pues, por varios motivos, creo que es razonable esperar que mayo de este año es realmente el cierre de la Era del Pacto Abrahámico. ¿Y qué significa eso? Que por fin el sellado de los 144.000 será terminado. El escenario de Apocalipsis 7, por lo tanto, estará ya formado.

Gracias por su atención.

jueves, 11 de enero de 2018

Los tres temas centrales

Los paralelismos, los dramas símbolo y la cronología nos enseñan que hay tres temas importantes en la Biblia, los cuales corresponden con tres símbolos básicos del Jardín de Edén. Si percibimos esto, entonces lo demás se va aclarando con el estudio.

El primer símbolo es el árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo. Éste representa la soberanía de Yehóvah, el gobierno, y se asocia a la higuera en Israel. Estuvo localizado, según se percibe, en el Monte Sión, la Ciudad de David.

El segundo símbolo es el árbol de la vida. Éste representa la provisión de Yehóvah para obtener vida eterna. Estuvo asociado al olivo en Israel y llegó a corresponder con el servicio del sacerdocio y el templo. Todo indica que estuvo localizado en el Monte Moriah, donde actualmente se encuentra el Domo de la Roca, el lugar del Santísimo.

El tercer símbolo es el Jardín de Edén mismo, el suelo del cual se sustenta físicamente el hombre. Se asocia a la vid y se entiende que fue el territorio principal de Israel, con el río Jordán como lado de entrada (al Este) y el Mar Mediterráneo (al Oeste). Sus límites se representaron en la última visión de Ezequiel.

Ahora bien, cada uno de estos símbolos está asociado a un período de siete Tiempos (2520 años), siendo finalmente el Mesías quien al final de cada período interviene y logra una restauración. También, estos símbolos estuvieron asociados a las tres tentaciones que el Diablo le hizo a Jesús. Veamos.

La primera restauración ocurrió cuando el Príncipe del Ejército de Yehóvah abrió el acceso a la Tierra Prometida, en Abib de 1473 aEC. Israel, como representación colectiva de Adán, llegó a existir como nación escogida. La conquista de Canaán, es decir Palestina, culminó siete Tiempos de restricción que comenzaron en 3993 aEC, cuando Adán fue expulsado del Jardín.

Este primer tema estuvo asociado a la primera tentación, según Mateo, pues tenía que ver con el sustento físico del hombre. Cuando se cerró la restricción el maná cesó, lo que indica que el pan del cielo reemplazó el fruto de la Tierra Prometida. Jesús mostró que más importante es el alimento esencial que el físico.

La segunda restauración ocurrió cuando Jesús mismo comenzó su obra pública en Galilea, y mostró el poder del espíritu santo entre los hombres. Su obra dio origen a la nación de reyes y sacerdotes, el cristianismo. Eso fue como restaurar el acceso al árbol de la vida eterna. El principio de esta restricción ocurrió en 2491 aEC, cuando Yehóvah restringió la intervención de su espíritu para con el hombre, 120 años antes del Diluvio. En realidad, fue desde ese tiempo en adelante que Dios ya no permitió que los espíritus de su organización celestial tuviesen contacto libre con la humanidad. Pero la ayuda de los ángeles se manifestó cuando el espíritu santo vino sobre los cristianos.

Este segundo tema estuvo asociado a la segunda tentación. Jesús fue colocado en el almenaje del templo y se le tentó a arriesgar su vida dando por sentado que Dios está obligado a sostenerla. Jesús mostró que la vida sin fin no está garantizada si uno pone a prueba a Yehóvah. Sólo es posible vivir para siempre si uno obedece y respeta la guía de Dios.

La tercera restauración ocurrió cuando el Mesías comenzó a reinar en medio de sus enemigos, desde 1914 en adelante. Su obra dio origen a los cristianos modernos, los hijos de Raquel. La restricción sobre el reinado de la dinastía de David comenzó en 607 aEC, cuando las potencias gentiles comenzaron a controlar a los reyes de Judá. El primer gobierno fue el de Egipto, que puso a Jehoiaquim como rey vasallo. Luego vino Babilonia y definitivamente hizo desaparecer el gobierno representativo de Yehóvah. Los últimos cuatro reyes de Judá gobernaron fuera de ley.

Este tercer tema estuvo asociado a la última tentación. Jesús fue tentado a recibir todos los reinos del mundo si reconocía al Diablo como su guía. Pero mostró con firmeza que el Reino, la expresión de la soberanía de Yehóvah, le pertenece a Yehóvah únicamente.

Ahora bien, esta exposición, como pueden percibir cristianos informados de hoy, es coherente y concuerda con las Escrituras. ¿Cómo pudo lograrse? Prestando atención a la cronología, los dramas símbolos y los paralelismos que dejó Yehóvah en su Palabra, cosa que por alguna razón ya no se le da tanta importancia como antes.

Es el Mesías el que cierra los períodos de siete Tiempos, y esto fue representado en Génesis 33. Jacob, como figura del Mesías, se inclinó siete veces para ganarse el favor de Dios (representado por Esaú en el drama), y lo hizo poniendo delante de él a tres instancias de su familia: Las esclavas y sus hijos, que representaron a Israel, la primera esposa y sus hijos, que representaron a los primeros cristianos, y la segunda esposa y su hijo, que representó a los cristianos modernos.

Así pues, se ve que el Mesías es el personaje principal del propósito divino. Él es el que cierra las restricciones y favorece con su obra la existencia de un pueblo para Yehóvah. Y estos pueblos fueron guiados por el Mesías en diferentes instancias. La última fue la de la clase José, desde 1918 en adelante. Y todo parece indicar que la clase Benjamín nacerá en 2018.

Bendiciones.

martes, 9 de enero de 2018

Reconstruyendo la cronología de los primeros 3.000 años del hombre

Reconstruir la cronología correcta de las Escrituras requiere no sólo de datos planos y explícitos, sino de intuición y sentido común. Son claves para validar esta información los paralelismos y los períodos basados en Tiempos de 360 años. Veamos:

EL AÑO 30

Para empezar, los modelos y paralelismos asociados a Adán, Jesús y el templo indican que en el año 30 de sus  existencias ocurre un cambio de circunstancias. En el caso de Jesús, su año 30 comenzó al tiempo de su bautismo, en el otoño de 29 EC. Y entonces, un año después, comenzó su obra pública en Galilea. En el caso del templo, fue en el año 30 desde su inauguración que ocurrió la división del reino de Israel, en el otoño de 997 aEC. De hecho, la Biblia dice que la fiesta falsa de Jeroboán fue establecida en el mes de Bul (octubre - noviembre) . Y eso está corroborado por lo siguiente.

La profanación del templo por Sisaq el rey de Egipto (quien representó a Satanás) ocurrió en el año 5 de Rehoboam, exactamente 3.000 años después de la condenación y expulsión de Adán. Esto coloca el primer año de Rehoboam como 997 aEC. En ese año se rebeló Jeroboán y causó la división de la nación. En el otoño de este año ocurrió la apostasía de la nación.

Recordemos también que Jesús fue tentado en el año 30 de su vida, unos tres años y medio antes de su muerte. Y esta tentación corresponde con la tentación que hubo contra Adán. Aquí Satanás actuó de tal manera que nos recuerda lo que hizo Jeroboán con la nación de Israel. Así que se concluye que en el año 30 de Adán él pudo por fin hacer uso de su libre albedrío y tenía la potestad de escoger si hacía lo bueno o lo malo.

En el relato acerca de la apostasía de Israel se menciona que la parte sur se mantuvo leal a Dios hasta que tres años después falló. Y esto debe significar que hay un período de por lo menos tres años entre la apostasía de Israel y el castigo contra Jerusalén y su santuario. Y este período sería en realidad de tres años y medio, entre el otoño de 997 aEC y la primavera de 993 aEC.

Una prueba que considero importante para establecer el año 997 aEC como el tiempo de la división se Israel está en los juicios contra el reino del norte y el reino del sur. Desde la división hasta el destierro de Samaria por los asirios en 723 aEC transcurrieron 274 años, y desde allí hasta el destierro de Jerusalén por los babilonios en 586 aEC transcurrieron 137 años. El primer período duró el doble que el segundo, y eso muestra diseños y coherencia. Se trata de los juicios contra las dos naciones que se dividieron en el punto de partida, 997 aEC.

Puesto que el año 5 de Rehoboam fue 993 aEC, entonces, como se dijo, su año 1 fue 997 aEC. Esto pone el año 40 del rey Salomón como 998 aEC, así que puede establecerse el año 1037 aEC como su primer año formal de reinado. Y dice la Biblia que el templo comenzó a ser construido en el año 4 de Salomón (1034 aEC), y fue terminado siete años después, en el año 11 (1027 aEC), específicamente en el mes de Bul.

Aquí tenemos 30 años completos entre Bul de 1027 aEC y Bul de 997 aEC, lo que en términos de paralelismos nos sugiere que Jesús fue engendrado en Bul de 2 aEC y su bautismo en Bul de 29 EC. Y esto pone como "regla cronológica" que la concepción de los personajes que sucedieron a Adán fueron concebidos en Bul y nacieron, por lo tanto, en Ab (julio-agosto). Aquí nos valemos de la intuición, pero veremos que esto concuerda con lo que sabemos.

Ahora bien, el primer año formal del templo empezó en Etanim de 1026 aEC, y 3.000 años antes empezó la vida formal de Adán, en Etanim de 4026 aEC.

HASTA EL DILUVIO

Tomando como base Génesis 5, tenemos los siguientes datos:
Set fue engendrado en 3897 aEC y nació en 3896 aEC.
Enós fue engendrado en 3792 aEC y nació 3791 aEC. La vida de este personaje representó la Era del Pacto Abrahámico, en cuyo centro comenzaría la obra de Enoc (en 3339 aEC). Enós murió en 2886 aEC, exactamente 2300 años antes de la desolación del templo de Salomón (agosto de 586 aEC).
Quenán fue engendrado en 3702 aEC y nació 3701 aEC.
Mahalalel fue engendrado en 3632 aEC y nació en 3631 aEC.
Jared fue engendrado en 3567 aEC y nació en 3566 aEC.
Enoc fue engendrado en 3402 aEC y nació en 3401 aEC. Esos 162 años de diferencia entre Jared y Enoc representaron 1620 años (4,5 Tiempos) entre Jared y el tiempo en el que fue inaugurado el Pacto Abrahámico (1947-1946 aEC).
Matusalén fue engendrado en 3340 aEC y nació en 3339 aEC. La vida de Matusalén comenzó con los 300 años de la obra profética de Enoc, precisamente 2400 años antes de empezar la obra profética de Elías en Israel (939 aEC).

Es interesante ver aquí que el nacimiento de Matusalén ocurrió para julio/agosto de 3339 aEC porque desde aquí se cuentan 3960 años (11 Tiempos) hasta julio/agosto de 622 EC, cuando nació formalmente el islam. Al terminar el primer tercio de este tiempo, en el verano de 2019 aEC fue engendrado Abrahán, quien nació en la primavera de 2018 aEC.

Se sabe que Matusalén vivió 969 años, así que el Diluvio tuvo que ocurrir en el año 969 de su vida, es decir en 2371 aEC. En términos de años completos, se ve que estos 969 años fueron completos desde Bul de 3340 hasta Bul de 2371 aEC.

Seguimos. Lamec fue engendrado en 3153 aEC y nació en 3152 aEC.
Noé fue engendrado en 2971 aEC y nació en 2970 aEC. Desde aquí tenemos como año 1 Noé el año 2370 aEC. El Diluvio vino en el año 600 de su vida, que empezó en Etanim de 2371 aEC. Los 600 años completos de Noé, por lo tanto, se cuentan desde Bul de 2971 hasta Bul de 2371 aEC. ¡Ni más ni menos! Lo que es más, vemos que hay 3.000 años completos desde el engendramiento de Noé y el principio de la obra pública de Jesús en Galilea. [Según Juan 4, faltaban cuatro meses para la siega de la cebada cuando Jesús estaba por comenzar si obra pública, o sea faltaban 4 meses hasta marzo, lo que nos posiciona en noviembre del año 30.]

Ahora bien, el Diluvio comenzó el 17 de Bul de 2371 aEC y culminó el 17 de Abib de 2370 aEC. Dos años después, nació Arpaksad, hijo de Sem, nieto de Noé. Aquí ocurre un cambio. Ahora los personajes comienzan a nacer en la primavera, lo cual pone su engendramiento en el verano. Como confirmación de esto, Arpaksad nació en 2368 aEC, exactamente 2400 años antes del nacimiento de la congregación cristiana (primavera del 33 EC).

A continuación, la cronología se sigue reconstruyendo usando Génesis 11.

Selah fue engendrado en 2334 aEC y nació en 2333 aEC.
Éber fue engendrado en 2304 aEC y nació en 2303 aEC.
Péleg fue engendrado en 2270 aEC y nació en 2269 aEC. Este personaje nació y ocurrió una confusión de lenguas que dividió a la gente que construía la Torre de Babel. Al parecer, este evento sucedió 2300 años antes del derramamiento del espíritu santo, el mismo que dio a los primeros cristianos la facultad de hablar lenguas diferentes. Es probable que este evento tuviese lugar en 2268 aEC, exactamente en el centro de un período que hay desde el otoño de 3997 aEC y la caída de Babilonia.

Reú fue engendrado en 2240 aEC y nació en 2239 aEC.
Serug fue engendrado en 2208 aEC y nació en 2207 aEC.
Nacor fue engendrado en 2178 aEC y nació en 2177 aEC.
Taré, el padre de Abrahán, fue engendrado en 2149 aEC y nació en 2148 aEC. La vida de Taré terminó a los 205 años, precisamente 2050 años después de la expulsión de Adán del Jardín de Edén.

Hasta aquí llegamos a 1943 aEC, cuando murió Taré y Abrahán su hijo, que tenía 75 años, ingresó en la Tierra Prometida, en Abib, precisamente unos 430 años antes del Éxodo (1513 aEC). Abrahán había nacido entonces en la primavera de 2018 aEC, comenzando así un Tiempo se 360 años que culminó con la muerte de José, hijo de Jacob (1658 aEC).

En el centro de estos 430 años que nos llevan al Éxodo, tenemos a Jacob y sus hijos ingresando a la tierra de Gosén en Egipto (1728 aEC).

Ahora, estamos en 1513 aEC, en la luna llena del 31 de marzo, exactamente 564.300 días antes de la luna llena de la muerte de Jesucristo (1 de abril del 33). Luego, la entrada de Israel a la Tierra Prometida, bajo la dirección de Josué, ocurrió en Abib de 1473 aEC, exactamente siete Tiempos (2520 años) después de la expulsión de Adán del Jardín de Edén.

Finalmente, gracias a los datos de 1 Reyes 6, sabemos que el año 4 de Salomón fue el año 480 desde el Éxodo, lo que nos lleva a 1034 aEC como principio de un período de siete años que culminó en 1027 aEC, y de allí volvemos al año que fue inaugurado el templo, 1026 aEC.

A partir de estos datos se reconstruye todo lo demás. Por ejemplo, los 40 años del reinado de David comenzaron entre 1077 y 1076 aEC. Y Saúl precedió a David desde 1117 y 1116 aEC.

Luego la reconstrucción de la cronología de los reyes de Israel y Judá toma como punto de partida 997 aEC, y desde aquí se van encajando los diferentes reinados, llegando hasta el fin del gobierno de Josías en 608 aEC. Los 70 años de la dominación de Babilonia sobre las naciones empezó en 609 y terminó en 539 aEC, y los 70 años de la desolación del santuario y su sacerdocio comenzaron en 586 y terminaron en 516 aEC.

Con esta información como base, podemos seguir trabajando con los modelos de investigación que hemos tenido.

Bendiciones.

domingo, 7 de enero de 2018

Hasta la muerte del Sumo Sacerdote

En un estudio acerca de las ciudades de refugio se dijo que el culpable de asesinato involuntario tenía que quedarse morando en la ciudad hasta la muerte del Sumo Sacerdote. En realidad, el Sacerdocio Real de Jesucristo y sus 144.000 asociados dura 1.000 años. La muerte del Sumo Sacerdote, por lo tanto, en términos cronológicos es el final de ese milenio. En algunas ilustraciones bíblicas la muerte simboliza la finalización de funciones.

Hay que enfatizar que esos mil años son literales, porque el sacerdocio original, el de Israel, en realidad iba a durar mil años. Su punto de partida iba a ser Etanim de 1516 aEC y su punto final Etanim de 516 aEC. Sin embargo, ocurrió lo siguiente. [Se requiere discernimiento e intuición para visualizar esto.]

En primer lugar, el milenio sacerdotal de Israel fue acortado por 70 años, que fue el tiempo en el que no hubo templo en funciones. Esto estuvo en armonía con el paralelismo que existe entre Israel y Adán, quien sólo vivió hasta los 930 años. El templo y el sacerdocio "murieron" en Etanim de 586 aEC y fueron restaurados después de Etanim de 516 aEC. [Antes de Abib de 515 aEC, el templo volvió a funcionar.]

En segundo lugar, hubo un acortamiento aparte de tres años y medio para Israel, y esto por razones que no están muy claras todavía para nosotros. Ese acortamiento se ve claramente en los 486,5 años que hubo desde la inauguración del tabernáculo en el desierto (Abib de 1512 aEC) y la inauguración del templo de Salomón (Etanim de 1026 aEC). Estamos aquí hablando de un período 69,5 Semanas de Años asociados al Santuario, en paralelismo con los 486,5 años que hubo desde la reanudación de la observancia de la Ley de Moisés (Etanim de 455 aEC) hasta el sacrificio de Jesús (Abib de 33 EC). El tema es el mismo, pues Jesús inauguró el verdadero Santuario celestial con su sacrificio.

Si esos 486,5 años hubieran sido 490 años completos (ó 70 Semanas de Años), entonces el tabernáculo en el desierto habría sido inaugurado en Etanim de 1516 aEC. Y desde aquí hasta Etanim de 586 aEC, cuando "murió" el sacerdocio, se cuentan 930 años, la edad de Adán. Esta información es invariablemente correcta, y tiene sentido y coherencia por sí misma. Quien no lo quiere ver, que no lo vea. Recuerde que siempre hemos dado énfasis a que todo tiene que ver con el Santuario.

Gracias por su atención.

sábado, 6 de enero de 2018

Los reyes de Judá

A continuación una exposición sobre los reyes de Judá. Esta información ayudará a entender por qué se puede creer que el Reino de David fue suprimido con la llegada al poder de Jehoiaquim, en 607 aEC.

Nótese cómo terminaron sus días los diferentes reyes:

Rehoboam fue enterrado en la Ciudad de David.
Abiyam (Abías) fue enterrado en la Ciudad de David.
Asá fue enterrado en la Ciudad de David.
Jehosafat fue enterrado en la Ciudad de David.
Jehoram fue enterrado en la Ciudad de David.
Ocozías, quien fue muerto por Jehú, fue enterrado en la Ciudad de David.
(La reina Atalía reinó por 6 años)
Jehoás, quien fue asesinado, fue enterrado en la Ciudad de David.
Amasías , quien fue asesinado por conspiradores, fue enterrado en la Ciudad de David.
Azarías (Uzías), quien murió leproso, fue enterrado en la Ciudad de David.
Jotán fue enterrado en la Ciudad de David.
Acaz fue enterrado en la Ciudad de David.
Ezequías yació con sus antepasados. Lo enterraron en la subida a las sepulturas de los hijos de David.
Manasés fue el rey que llevó a Judá a un pecado grave, y por eso fue capturado y llevado con grilletes de cobre a Babilonia. Allí habría terminado sus días, pero se arrepintió y fue restaurado. Al final yació con sus antepasados y lo enterraron junto a su casa, en el jardín de Uzá.
Amón, quien fue asesinado en una conspiración, fue enterrado en su sepulcro en el jardín de Uzá.
Josías murió a manos de Nekoh el rey de Egipto. Fue transportado desde Meguidó hasta su sepulcro en Jerusalén, en el cementerio de sus antepasados.
Jehoacaz fue puesto en cadenas en Riblá por el Faraón Nekoh, para que no reinara en Jerusalén. Fue llevado a Egipto.
Jehoiaquim fue instalado como rey por el Faraón Nekoh. Luego fue siervo de Nabucodonosor el rey de Babilonia. Murió, según Jeremías, con el entierro de un asno, "con un llevar arrastrando y un echar afuera, más allá de las puertas de Jerusalén".
Joaquín fue llevado al destierro por Nabucodonosor el rey de Babilonia. Nunca regresó a Jerusalén, aunque vivió muchos años en el destierro.
Sedequías fue capturado en el asedio contra Jerusalén. Fue juzgado en Riblá, cegado y llevado en grilletes de cobre a Babilonia.

De este resumen, basado en mi estudio de la Biblia, llego a la conclusión de que los últimos cuatro reyes (Jehoacaz, Jehoiaquim, Joaquín y Sedequías) no fueron enterrados con sus antepasados en Jerusalén, lo cual significa que no se les considera legítimos gobernantes de la dinastía de David.

Esto demostraría que Dios representa la restricción del gobierno de David con el destierro o el morir fuera de Jerusalén. En consecuencia, los siete Tiempos de restricción sobre el Reino de Dios comenzaron en los días de Jehoiaquim (607 aEC), un gobernante que estuvo siempre sujeto a reyes de las naciones, como el Faraón Nekoh y el rey de Babilonia.

Así pues, los JW estuvieron en lo cierto al escoger 607 aEC como principio de 2520 años que culminarían en 1914 EC, pero este principio no habría coincidido con la destrucción de Jerusalén y su templo.

Cosa de verlo con cuidado. En realidad, he hallado pruebas cronológicas que dicen que el templo fue destruido en 586 aEC, en el año 19 de Nabucodonosor.

En el umbral de nuevos descubrimientos

Cuando observo las cosas que logré descubrir hace años, pienso que hay más que aprender y descubrir. Para mí, escribir sobre esto, cuando hay tiempo, es uno de los mayores placeres que puedo tener.

El profeta Elías fue puesto en el escenario por Yehóvah como testigo central de la Era del Pacto Abrahámico. Él se presentó en el centro de esta era específicamente en lo que tiene que ver con Israel. El Pacto Abrahámico había sido inaugurado en la primavera de 1943 aEC, y se cerró en el otoño del año 70 EC. El centro de este período fue el verano de 939 aEC.

Para confirmar esto, tenemos que revisar la cronología de los reyes de Israel. Rehoboam, sucesor de Salomón había comenzado a reinar en 997 aEC. Entonces, poco después, Jeroboán se reveló y tomó el control de las diez tribus del norte. En el otoño de ese año, Israel pecó contra Yehóvah al ceder a la mala influencia religiosa de Jeroboán. Luego, dice la Biblia que en el año 18 de Jeroboán, o sea 980 aEC, en Judá reinó Abiyam (Abías). Rehoboam había reinado 17 años, así que había muerto en 981 aEC. Abías reinó por tres años, incluyendo el año de su ascenso como rey. Es por eso que la Biblia dice que su sucesor, Asá, comenzó a reinar en el año 20 de Jeroboán.

Ahora bien, Asá comenzó a reinar en 978 aEC. Y entonces leemos en 1 Reyes 16:29 que Acab "llegó a ser rey sobre Israel" en el año 38 de Asá. Esto pone el principio del reinado de Acab en 941 aEC. Éste fue el rey que se dejó dominar por Jezabel, la malvada que odiaba a muerte a los profetas de Yehóvah. Y fue contra esta apostasía de Israel que se levantó el profeta Elías, en 939 aEC.

Cuando Elías apareció en el escenario predijo una sequía sobre Israel, la cual comenzó en el otoño de 939 aEC, estación en la que se esperaban las lluvias, y terminó tres años y medio después, en la primavera de 935 aEC.

Pues bien, Elías apareció en escena a mediados de 939 aEC, exactamente 2400 años después que Enoc comenzara su obra profética. En aquel tiempo nació Matusalén, cuyo fin primer año formal de vida comenzó en Etanim de aquel año. Y si el año 1 de Matusalén fue 3339 aEC, entonces el año 969, o sea su último año, fue 2371 aEC. Ése fue también el año 600 de Noé, el año del principio del Diluvio.

Matusalén, de hecho, fue un hijo profético. La razón por la que vivió más que cualquier otro ser humano en la historia bíblica fue porque su vida se extendió hasta el fin del mundo antiguo. Su muerte ocurrió precisamente antes que las aguas del Diluvio cayeran, y eso debió de ser como una señal para sus contemporáneos.

El Diluvio, efectivamente, ocurrió en el otoño de 2371 aEC. Allí terminaron los 1655 años desde Adán. Eso sucedía 2400 años antes del principio de la obra pública de Jesucristo en Galilea (año 30 EC). Lo que es más, unos 120 años antes del Diluvio, en el otoño de 2491 aEC, habían comenzado siete Tiempos de restricción sobre el espíritu de Yehóvah. La obra de Jesús puso de manifiesto el poder de ese espíritu entre los hombres.

Elías y Enoc son muy parecidos. Ambos comenzaron su obra en el centro de un período asociado al Pacto Abrahámico (aunque Enoc de manera representativa). Y ambos desaparecieron del mundo de manera milagrosa. Y esto ocurrió porque ambos representaron a la congregación cristiana de los escogidos. En el tiempo señalado, ellos también serán arrebatados de este mundo, con el propósito de ser llevados a reinar con Jesús en los cielos.

Ahora bien, puesto que el Tiempo del Fin podría estar comenzando en mayo-junio de 2018, entonces habría que asumir, según la información de Apocalipsis 11-13, que al principio la clase Benjamín estaría presente en la Tierra dando testimonio. Hablo de la obra de los Dos Testigos (los cuales podrían ser José y Benjamín). Luego, al final de un período de tres años y medio, serían llamados durante la última trompeta para resucitar como espíritus en los cielos. Ese evento probablemente ocurra entre 2021 y 2022.

En lo que respecta a las trompetas, estas son las plagas que se van manifestando durante los tres años y medio que vienen. Son esencialmente la primera parte de la Gran Tribulación.

Más sobre esto, muy pronto.

Bienvenidos

Este es el primer vídeo del canal de Julius Corvus. A partir de ahora, visite: https://juliuscorvus.blogspot.pe El fin de los tiempo...