El 6 de diciembre de este
año el Presidente de los Estados Unidos de América anunció que su gobierno
reconoce a Jerusalén como capital del Estado de Israel. Este evento ocurre a
los 100 años desde la Declaración de Balfour (2 de noviembre de 1917) y a los
70 años desde que las Naciones Unidas propusiesen la partición de Palestina en
dos Estados (29 de noviembre de 1947), lo que impulsó la existencia del Estado
de Israel en mayo de 1948. En vista de los tiempos que se vienen, parece que
este reconocimiento por parte de la potencia angloamericana es
significativamente importante.
Ahora bien, ya hemos visto
en este blog que hay razones de peso para creer que la cronología bíblica pone
al año 2018 como un año de cierre para la Era del Pacto Abrahámico. Así pues,
sería oportuno reflexionar en las implicaciones de este evento. ¿Es casual?
¿Apunta a algo mayor?
A decir verdad, parece que
lo que ha acontecido es el comienzo de una “transgresión” contra Yehóvah, el
único que determina quién tiene el control y jurisdicción sobre la zona del
santuario, en la parte antigua de Jerusalén.
En la profecía de Daniel 8,
se habla de un período de 2300 “tardes mañanas” en el cual hay una
“transgresión” en relación con el santuario o lugar santo. Cierto “cuerno”
actúa contra este lugar durante el Tiempo Final. Según el entendimiento de los
JW, este “cuerno” es el Imperio Angloamericano. ¿Podría ser que estemos
contemplando el comienzo de este período?
A partir de mis estudios
cronológicos llegué a la conclusión de que el entero período de 6049 años
culmina al tiempo del equinoccio de otoño de 2024, es decir el 23 de
septiembre. Con esa idea, asumí que allí terminaban esos 2300 días, así que
estos tendrían que comenzar a principios de junio de 2018. Sin embargo, estamos
en diciembre de 2017, medio año antes. ¿Podría ser que este período comience
antes? Habría que considerar algunas claves que hacen de esta idea una gran
probabilidad.
Tengamos en cuenta que
nuestro calendario bíblico actual toma como principio del año el séptimo mes
(Abib o Nisán) en lugar del primero (Etanim o Tishri). Recordemos que fue
durante los días del Éxodo de Israel cuando Yehóvah determinó que Abib sería el
primer mes, desde 1513 a.E.C. Antes de ello, los años comenzaban con la primera
luna nueva al tiempo del equinoccio de otoño, entre septiembre y octubre. Así
pues, se asume que en algún momento, cuando venga el fin de la historia, el
calendario volverá a ser corregido, llegando a ser Etanim el primer mes del año
nuevamente.
Nuestro conocimiento acerca
de las claves de Jerusalén y el santuario nos llevan a pensar que quizás
estemos a punto de ver cómo la comunidad internacional se apodera de esa ciudad
dentro de poco, cumpliéndose así una serie de profecías que darían sentido a
toda esta trama de eventos. La ONU tendría el control de la zona del santuario
por tres años y medio. No creo que haya casualidades.
Para entender mejor esto
pensemos en lo siguiente. La expresión “desolación” se utiliza en las profecías
de Daniel para hacer referencia al fin del santuario y la ciudad. Y vimos un
cumplimiento de estas profecías en la destrucción que trajeron los ejércitos
romanos en el año 70. En aquel tiempo llegó el fin para la era de los judíos.
Ellos fueron desalojados de Jerusalén debido a su rechazo para con el Mesías y
perdieron su derecho a ser el pueblo formal de Dios. Luego, Yehóvah permitió
que el islam tomase el control de la ciudad e instalase el Domo de la Roca en
la parte más sagrada, donde estuvo el templo de Salomón.
Así pues, la pretensión de
los judíos modernos de tomar el control total de Jerusalén va en contra de la
determinación divina y los intentos que hacen las naciones por favorecer la
existencia del Estado de Israel no son parte del propósito de Yehóvah. Y, para
ser más específicos, la zona misma del santuario no pertenece a nadie salvo al
Creador, porque todo parece sugerir que allí estuvieron los dos árboles
simbólicos del Jardín de Edén. Así pues, si el gobierno de los Estados Unidos decide
poner a Jerusalén como capital del moderno Israel, entonces deberíamos de
activar nuestro estado de alerta. Los eventos y el tiempo coinciden y nos dicen
que una nueva desolación está por ocurrir debido a una “transgresión”.
Se han cerrado los 70 años
de la concepción del Estado de Israel, y en mayo de 2018, según se ve, se
cierra definitivamente la Era Abrahámica. Este número de 70 años se asocia con
el tema de la desolación del templo, un evento que ocurrió a los 70 años del
nacimiento de Jesucristo.
Los 11 Tiempos (ó 3960 años)
representados en Génesis 15 comenzaron cuando fue validado el Pacto Abrahámico,
en 1943 a.E.C. En realidad, puesto que la Ley de Moisés fue dada en el tercer
mes (mayo/junio) de 1513 a.E.C., entonces, según Gálatas, el Pacto Abrahámico
fue validado o entró en vigor en el tercer mes de 1943 a.E.C., unos 430 años
antes. En consecuencia, los 11 Tiempos deben de terminar entre mayo y junio de
2018, a más tardar. Curiosamente, el Estado de Israel nació el 14 de mayo de
1948, una fecha que si bien es cierto para los judíos modernos fue el 5 del
segundo mes, para nosotros sería el 6 del tercer mes, es decir, el día del
Pentecostés.
Pero téngase en cuenta que
en los días de Abrahán el tercer mes era el noveno, así que parece que el
tercer mes estaba entre noviembre y diciembre de 1944 a.E.C., lo cual
explicaría por qué están ocurriendo ciertas cosas en diciembre de este año,
precisamente cuando se cierran los 11 Tiempos.
¿EN EL ANIVERSARIO DEL
DILUVIO?
En este año, hubo luna nueva
antes del equinoccio, el día 20 de septiembre. Se asume que el 1 de Etanim
sería el 22 de septiembre, pero también es posible que esta fecha fuese el 21 de octubre, aunque sería un Etanim tardío. Si es así, entonces el día 6 de diciembre coincidió con el día 17
del segundo mes del año que comienza en Etanim, el aniversario del Diluvio.
Tanto en 1517, cuando se inició la Reforma, como en 1917 y 1947, en lo que tiene que ver con el tema de los judíos, hubo coincidencia con respecto al aniversario del Diluvio. Así que sospecho he tenido razón al afirmar desde hace tiempo que el fin de la Era del Pacto Abrahámico culmina entre noviembre de 2017 y mayo de 2018.
No he hecho los cálculos con precisión, pero si la visión de las 2300 "tardes mañanas" comenzó el 6 de diciembre, entonces terminará después del equinoccio de primavera de 2024. Actualmente sigo pensando que es más probable que esos 2300 días comiencen entre mayo y junio de 2018, pero no soy cerrado en mi conclusión. Habrá que ver cómo se van desarrollando los eventos. Se ve que afecta a todo el mundo.
En una entrada posterior, revisaremos todas las claves de Jerusalén, incluyendo la destrucción del Domo de la Roca, el tema del lugar donde estuvieron los dos árboles del Jardín de Edén, lo del templo como representación de Adán y otras cosas más.